Demasiado ruido en el Mobile de Barcelona como para quedarse callado. Demasiados anuncios estrella, demasiados smartwatches elegantes, demasiada ostentación por parte de Samsung, el gran rival, y esta vez con un teléfono realmente peligroso para el iPhone... [Así te hemos contado la presentación del Apple Watch en directo]
Apple tenía que reaccionar. Y lo ha hecho a su estilo, en su terreno, en un «evento especial» en el Yerba Buena Center de San Francisco, uno de sus escenarios más habituales, donde ha presentado el nuevo MacBook y ha ofrecido algunos detalles más (pocos) de su esperado Apple Watch.
Allí, en casa y con la seguridad de estar acaparando todos los focos, Tim Cook ha revelado lo que todos estaban esperando: saber cómo será el nuevo portátil de Apple y
conocer un poco más sobre el primer reloj inteligente del que se oyó
hablar. Eso sí, rodeado de esa aura casi mágica que envuelve cualquier
cosa que lleve la marca de la manzana.
¿Un ejemplo? Basta con este: desde hace ya dos años largos se empezó a rumorear que Apple estaba pensando en lanzar un smartwatch.
Y eso fue suficiente para que el resto de los fabricantes se lanzara
casi a la desesperada a fabricar el suyo propio y evitar así un nuevo
«sorpasso» de los de Cupertino y otra catástrofe como la que supuso para
ellos el lanzamiento del iPhone primero y del iPad después. Dicho y
hecho, se desató la fiebre de los relojes y de los «wearables» en general. Sony, Samsung, LG, Huawei, Acer... Todos tienen ya el suyo a la venta y algunos van incluso por la segunda o tercera generación.
Durante todo este tiempo Apple permaneció callada, como
suele hacer, desarrollando a su ritmo, marcando sus propios tiempos. Y
el pasado septiembre llegó el anuncio. El Apple Watch se conviirtió en una realidad a la vista de todos. Rectangular, en tres versiones (Sport, Apple Watch y Edition),
y con una corona táctil que permitirá manejar las aplicaciones. No hubo
entonces especificaciones técnicas, ni duración de la batería, ni
procesador... Nada más. Habría que esperar a abril.
Ahora, a menos de un mes de su llegada a las tiendas, llegan el resto de explicaciones. Y si durante 2014 entre todos los fabricantes lograron vender unos 715.000 smartwatches, Apple ha encargado, para los primeros meses tras su lanzamiento, más de cinco millones de carcasas. ¿Volverá a repetirse ahora lo mismo que sucedió con los iPhone o los iPad?
Tim Cook ha subido al escenario vestido completamente de negro. Y ha empezado mostrando la nueva y espectacular tienda de Apple en China,
la número 21 de las 40 previstas en la nación asiática. Todo un guiño a
un mercado en el que Apple tiene el máximo interés. Hasta ahora hay 453
tiendas de Apple en todo el mundo, repartidas en 16 países.
Cook ha anunciado un acuerdo con HBO (solo para Estados Unidos) y la bajada de precio de su dispositivo Apple Tv,
que pasa de 99 a 69 dólares. El consejero delegado de Apple ha repasado
después las impresionantes cifras de los iPhones, de los que se han
vendido ya 700 millones de unidades en el mundo,
y ha asegurado que las encuestas de satisfacción reflejan que el 99% de
los compradores de un iPhone 6 o un iPhone 6 Plus están enormemente
satisfechos con su compra.
Apple ha anunciado también la iniciativa ResearchKit, que ya ha desarrollado una serie de aplicaciones destinadas al diagnóstico
precoz de enfermedades como el Parkinson, el cáncer de mama, el asma,
la diabetes o las enfermedades cardiovasculares. Cada una de
ellas desarrollada junto a centros de referencia y departamentos de
investigación de grandes hospitales. Todos pueden participar aportando
sus datos y decidiendo cómo compartirlos. Los datos compartidos ayudarán a los investigadores a conocer mejor la enfermedad y a diseñar tratamientos más eficaces. Las cinco primeras aplicaciones de ResearchKit están ya disponibles en el Apple Store.